sábado, 23 de febrero de 2013
Capítulo 1: 'Mike, el hombre de mis pesadillas'
Tocí levemente, cepillando mi cabello frente al espejo. Era invierno, y las temperaturas eran extremadamente bajas, y sumado a eso, la nieve no tardó en aparecer en la madrugada, dejando ahora mi auto bajo una fina capa de nieve. Me daba pavor conducir con la calle llena de nieve, de seguro estaría más que resbaloso, y sumado a que yo ni siquiera obtenía mi registro por derribar todos los conos en la práctica de manejo, lo mas seguro es que terminaría estrellándome contra un árbol, por lo que le pediría a Connie que pasara por mi, para que vayamos juntas al instituto.
Una vez que terminé de cepillar mi cabello, el cual me llegaba hasta la cintura, abrí ligeramente mi puerta, y miré hacia ambos lados. Genial, Mike no estaba a la vista, por lo que inhalé aire, deseándome suerte a mi misma, saliendo de mi habitación con mi mochila en mi hombro. Realmente ese hombre me aterraba, o mejor dicho... Mi padre me aterraba. Era un maldito.
Mike: ¿A dónde crees que vas? - Mi corazón se paró de repente, estaba caminando a la mitad del pasillo, cuando la voz de mi progenitor mi llama.
Tú: Al... Al instituto - Dije nerviosa, rogando que no me golpee como hace siempre.
Mike: ¿Con esa falda tan corta? - Se relamió los labios.
Mi estómago se revolvió, e intenté bajar mi falda lo más que pude, pero aun así seguiría siendo corta. Maldije entre dientes el haber elegido aquella prenda entre las millones que tengo en mi armario.
Mike: ¿Andas de zorra por la escuela, niña? - Me dijo acercándose a mi.
Tú: No, es solo el uniforme - Me defendí, esquivando su mirada, y bajando apresuradamente
las escaleras - Eres un cerdo asqueroso - Dije asqueada, y corrí escaleras abajo, llegando hacia la puerta principal
Mike: ¡Vuelve aquí mismo jovencita! - Me ordenó, bajando las escaleras rápidamente.
Tú: Como tu dices siempre: "Dentro de éstas cuatro paredes estas bajo mi poder" Pero...- Salí de la casa, y cerré la puerta, para dirigirme a la ventana y mirarlo, su rostro enrojecido de la furia, le sonreí burlonamente - ¡Que pena que ya no estoy dentro de casa! - Me reí de él, y salí corriendo lo más lejos que pude de mi hogar. Llegando jadeante hasta la cafetería starbucks.
Allí saqué mi celular, y marqué el número de Connie.
- ¿Hola? - Preguntó ella, con esa voz agudita que me hacía reír.
- Hola Connie - Reí levemente.
- ¡____! - Chilló y casi me rompe uno de mis tímpanos
- Loca - Reí levemente - ¿Podrías pasarme a buscar a Starbucks? - Pregunté intentando recuperar el aire.
- ¿Starbucks? ¿Qué haces allí? - Preguntó desentendida.
- Mike - Le dije retomando el aliento, y entrando al local, tenía ganas de tomar un frapuccino bien frío.
- Oh... Ese hijo de puta - Maldijo entre dientes, ella era mi mejor amiga, por lo que sabía todo de mi. Era la única que sabía lo que pasaba dentro de mi casa.
- Luego tendremos tiempo de insultarlo - Me reí, y miré el "humito" que salía de mi boca como si fuera lo más grandioso del mundo - ¿Podrías venir? es que me estoy congelando, con todo ésto de escapar de Mike me olvidé de traerme un abrigo - Tirité.
- Claro, voy enseguida _____ - dijo, para luego colgar.
Entré a la cafetería, y me acerqué al mostrador. Pedí un frapuccino de Mocca. 'Delicioso' pensé una vez que lo pagué y tomé un sorbo.
Me senté en una de las mesitas de adentro, ya que en el local había caleffacción. Esperé unos segundos, hasta que sentí unos bocinazos. De seguro era Connie, siempre hacía aquél estruendo tan solo para llamar la atención. Salí con mi frapuccino en la mano, y mi mochila en el hombro, y me topé con su lamborginni rosado.
Tú: ¡Oye payaso! ¿Te comiste a mi amiga? - Comencé a reírme a carcajadas.
Connie: ¡Hey! ¡No te pases! Me maquillé tan solo un poco - Se quejó, sacándome la lengua.
Reí levemente ante su gesto infantil, y me subí al asiento de copiloto, la miré, tenía los ojos delineados, su cabello rubio por los hombros estaba planchado, tenía un vestido rosa algo escotado, y sus labios pintados de un rojo intenso. Estaba bonita, pero, debido a mi desagrado por el maquillaje, desapruebo su look. Aunque, ella siempre ha sido así de obsesiva con respecto a lucir bien, ya que según ella dice: 'Nunca sabes cuando puedes toparte con el amor de tu vida'
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario